ven a desconectar a la Sierra de Albarracín

Ven a desconectar a la Sierra de Albarracín

ven a desconectar a la Sierra de Albarracín

Casa rural Espigas altas, Rodenas, Sierra de Albarracín, Teruel


¿Quieres relajarte unos días y olvidarte del estrés? ¿Necesitas descansar y recobrar la tranquilidad? Ven a desconectar a la Sierra de Albarracín, un territorio apasionante que te animamos a descubrir desde Espigas altas, una casa rural con encanto situada en Rodenas, donde encontrarás tu remanso de paz.

Rodenas, el pueblo de piedra roja de la Sierra de Albarracín

Rodenas se encuentra al norte de la comarca de la Sierra de Albarracín, en el límite con las comarcas turolenses del Jiloca y de la Comunidad de Teruel, y con la provincia de Guadalajara.

Este pintoresco pueblo está levantado junto a las últimas estribaciones de Sierra Menera, protegido del norte por una ladera de areniscas rojas del Buntsandstein, rocas que afloraron durante el período triásico. Popularmente conocidas como piedra de rodeno, han dado nombre a Rodenas, uno de los pueblos más bonitos de la Sierra de Albarracín.

Al pasear por sus calles y visitar su rico patrimonio cultural, con el envolvente tono rojizo de sus piedras, conseguirás desconectar y olvidarte del mundanal ruido.

Desde la parte más alta de Rodenas, Espigas altas vigila la cisterna (interesantísimo aljibe musulmán), la torre del campanario de la iglesia de Santa Catalina (declarada Bien de Interés Cultural), la fachada de la casa de los Julianes (una de las casas solariegas mejor conservadas) y los tejados del entramado urbano. Y al fondo, los campos de cereal, las parameras y el sugerente perfil de la Sierra de Albarracín, un paisaje habitado por la calma y la serenidad que evocan los horizontes abiertos.

Los campos de cereal

Al llegar a Rodenas, los campos de trigo, cebada, avena o centeno muestran un paisaje cambiante según las estaciones del año y los ciclos de la cosecha.

Mares de espigas tiñen los campos de verdes en primavera y dorado al llegar el verano, cuando llega el momento en que los habitantes de estas tierras de la Sierra de Albarracín se preparan para cosechar “… unas espigas altas, dispuestas para el pan”.

Las parameras, un paisaje para desconectar

Los alrededores de Rodenas ofrecen atractivos muy diversos (desde castillos medievales, como el de Peracense, a barrancos de rodeno), pero, sin duda, las parameras constituyen un territorio único y fascinante.

Son extensiones abiertas, a más de 1.000 m de altitud, sustentadas sobre un suelo calizo, antiguo fondo marino del período jurásico. Su relieve kárstico ha favorecido la formación de dolinas (también llamadas hoyones o celadas) y simas, impresionantes hundimientos del terreno que alcanzan en esta zona de la Sierra de Albarracín dimensiones muy considerables.

Además, las parameras albergan una cantidad de vida que puede pasar desapercibida a simple vista. Matorrales, flores, mariposas o aves esteparias, como la escasísima alondra ricotí, habitan estos paisajes y los llenan de color, de sonidos, de magia y de sosiego.

Espigas altas, una casa rural con encanto

Después de un paseo por Rodenas, por los campos de cereal, por las parameras, ¿qué te ofrece Espigas altas?

Espacios amplios y acogedores, un patio que respira tranquilidad y unas habitaciones encantadoras, con paredes de piedra de rodeno, vigas de madera y suelos de yeso de Albarracín, dispuestas para tu reposo.

En la entrada, un singular banco de piedra te recibe y te invita a disfrutar de unos atardeceres inolvidables. Cierra los ojos, siente la calma, escucha el canto de los pájaros y relájate.

¡Ven a desconectar a la Sierra de Albarracín, ven a Rodenas!

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